De la colina a la iglesia
Cuando la policía cerró el paso al Podbrdo (capítulo 4), la oración cambió de sitio. Según el relato, sin fecha, de fra Ljudevit Rupčić, OFM (1920-2003), franciscano y biblista, el párroco empezó a acoger a los peregrinos en la iglesia para el rosario y la Eucaristía, y los videntes rezaban allí con ellos.41922
Aquella oración de la tarde fue tomando forma poco a poco. En 1996, otro franciscano, fra Leonard Orec, la describía así: los misterios gozosos y dolorosos del rosario antes de la Misa y los gloriosos después. Y añadía que muchos llamaban ya a Medjugorje «el confesionario del mundo». El programa de hoy está en Peregrinar.13
Desde el 15 de enero de 1982, cuenta Rupčić, los videntes dijeron ver a la Virgen en una estancia lateral de la iglesia. Y desde abril de 1985, en una habitación de la casa parroquial, a petición del obispo diocesano: así dice el original croata («na zahtjev») y así lo traduce la página actual de la parroquia; la traducción española del archivo pone «prohibición». Entre las fuentes consultadas, este dato solo lo da el relato de Rupčić. El discernimiento del obispo se cuenta en el capítulo 8.45619
Desde el 1 de marzo de 1984, además, la parroquia recibió cada jueves, sobre todo por medio de Marija Pavlović, un mensaje que los videntes atribuyen a la Virgen. Aquí solo se menciona: de esos mensajes trata el capítulo 6.4
Los grupos de oración
La oración salió también al aire libre. El 4 de julio de 1982 nació el primer grupo de oración, el del vidente Ivan Dragićević. Según escribió fra Slavko Barbarić en 1996, al principio se reunía tres veces por semana en el Podbrdo; de sus encuentros dice, ya en presente, que son muy sencillos: rosario, cantos y lectura de la Escritura. La Guía del Santuario lo sitúa al pie de la colina, donde en 1985 se erigió la Cruz Azul.78
A fines de 1982, sigue la Guía, dos niñas de diez años, Jelena y Marijana Vasilj, dijeron oír a la Virgen en su interior; no son del grupo de los seis videntes. En marzo de 1983 Jelena fundó un segundo grupo, que se reunía en el salón parroquial después de la Misa de la tarde y duró hasta fines de 1987. Lo que unos y otros decían recibir es, también, testimonio.78
Los frailes que acompañan
La parroquia está confiada a los franciscanos de la Provincia de Herzegovina. Uno de ellos marcó esos años: fra Slavko Barbarić, nacido el 11 de marzo de 1946 y doctor en pedagogía religiosa. Según el currículum que guarda la parroquia, volvió de sus estudios en 1982 y, como conocía los principales idiomas europeos, se puso a trabajar con los peregrinos. En 1983 fue destinado oficialmente a Medjugorje; en 1985, a petición del obispo Žanić, fue trasladado a Blagaj, y en 1988 a Humac. El mismo texto recuerda que hablaba sin descanso a los peregrinos y que guiaba la adoración, el rosario en el Podbrdo y el Vía Crucis en el Križevac.791011
Los médicos
A los videntes los examinaron más de una vez. Lo que sigue lo cuenta una sola página del archivo de la parroquia, sin firma ni fecha, que medjugorje.ws copia. Según esa página, un primer grupo de médicos franceses los estudió en 1984 y uno de italianos en 1985. De un equipo francés, el de Henri Joyeux, cuenta que examinó cómo reaccionaban —la vista, el oído, el corazón, el cerebro— antes, durante y después de lo que ellos viven como aparición, y que sus resultados permitían excluir una manipulación desde fuera y un acuerdo entre ellos.1220
Siempre según esa página, el 14 de enero de 1986, en Paina, cerca de Milán, una comisión ítalo-francesa de diecisiete científicos, médicos, psiquiatras y teólogos formuló sus conclusiones; no dice quién la convocó ni con qué encargo. Las dos primeras se apoyan en exámenes psicológicos y médicos: excluyen el fraude y la alucinación patológica. Las demás van más lejos: descartan una explicación puramente natural y terminan diciendo que sería bueno que la Iglesia reconociera un origen sobrenatural. Esto último es el parecer de aquel grupo, no un juicio de la Iglesia, que en 2024 valoró los frutos sin declarar auténticos los presuntos hechos sobrenaturales (n. 38).112
Peregrinos pese a todo
Venir no era fácil. Los primeros peregrinos, recuerda la parroquia, encontraron una región pobre, una policía poco amable y un régimen que no permitía atenderlos; la gente del lugar, añade, era hospitalaria. Además, el 12 de octubre de 1984, según la cronología que Mons. Armando Matteo expuso en 2024 al presentar la Nota, la Conferencia Episcopal Yugoslava recordó que evaluar las apariciones corresponde a la autoridad de la Iglesia y prohibió las peregrinaciones oficiales; del alcance de esa palabra, «oficiales», se ocupa el capítulo 8.2315
Y aun así llegaban. La parroquia empezó a contar las comuniones en 1985 y los sacerdotes concelebrantes en 1986: anotó 583.400 comuniones en 1986, más de un millón en 1988 y 1.373.850 en 1990, año en que registró 34.147 concelebrantes. La Guía calcula unos veinte millones de peregrinos en los primeros veinte años; es una estimación de la parroquia.714
Lo que se fue levantando
Con los peregrinos llegaron las obras, que la Guía fecha así. En 1987 se erigió en la explanada de la iglesia la estatua de mármol de la Reina de la Paz, del italiano Dino Felici. En 1988, las estaciones del Vía Crucis del Križevac, señaladas hasta entonces con sencillas cruces de madera, recibieron relieves de bronce de Carmelo Puzzolo; en 1989, el mismo escultor llevó a la subida del Podbrdo los relieves de los misterios gozosos y dolorosos del rosario. En 1990 se construyeron junto a la iglesia los confesionarios exteriores, se restauró la casa parroquial y se adquirió la Domus Pacis, una casa de oración para retiros.7
Por iniciativa de fra Slavko empezó también el Festival de la Juventud, que reúne a los jóvenes cada agosto: el primero fue en 1989, según la parroquia. Algunas de estas fechas cambian de una página a otra; se explican abajo, en «Donde las fuentes no coinciden». Los lugares, tal como están hoy, se describen en Peregrinar.17
La Guía lo resume en una frase: lo que era «una parroquia rural ordinaria» pasó a ser un lugar adonde acuden multitudes de peregrinos. La Nota de 2024 describe esa vida de cada día —el rosario, la Misa, la adoración, «numerosas confesiones» (n. 4)— y recuerda que a Medjugorje se va a encontrarse con María y con Cristo, no con los videntes (n. 41). Lo que vino después de 1990 se cuenta en el capítulo 7.17