Sábado 27 de junio: preguntas y sospechas
Los videntes eran ya los seis que quedaron reunidos el 25 de junio: Ivanka Ivanković, Mirjana Dragićević, Vicka Ivanković, Ivan Dragićević, Marija Pavlović y Jakov Čolo. Según el relato de fra Ljudevit Rupčić, franciscano y biblista croata, aquel sábado dijeron haber visto a la Virgen tres veces. Le preguntaron por muchas cosas y, cuentan, tuvieron respuesta. El relato recoge además un mensaje para los sacerdotes; no se reproduce aquí y se lee en la fuente.58911
Alrededor crecía la sospecha. Había empezado a correr que los muchachos mentían o se drogaban, y por eso Jakov y Mirjana pidieron otra vez una señal, como Mirjana había hecho dos días antes (capítulo 2). El relato no habla de ninguna señal ese día; la respuesta que recoge se lee en la fuente.59
La versión que conserva la parroquia añade un párrafo que medjugorje.ws no trae: al bajar de la colina, los muchachos dijeron haberla visto una vez más, para despedirse.56
Domingo 28 de junio: quince mil personas y un párroco que pregunta
El domingo hubo gente desde primera hora, venida de todas partes; hacia el mediodía, dice Rupčić, eran unas quince mil personas.59
También el párroco, fra Jozo Zovko, quiso oír de los propios jóvenes qué habían visto y oído hasta entonces, y aquel domingo los interrogó. Fra Jozo no era entonces un defensor: el mismo relato dice que dudaba y que, más aún, era contrario a que se hablara de apariciones. Cómo cambió de postura se cuenta en el capítulo 4.59
Cuando llegó la hora en que solían verla, cuentan los videntes, la Virgen volvió; rezaron con ella y después le hicieron preguntas. Vicka quiso saber qué esperaba de ellos y qué de los sacerdotes; la respuesta que recoge el relato se lee en la fuente. Aquel día, dicen, vino y se fue varias veces. En una de ellas le preguntaron por qué no se aparecía en la parroquia, a la vista de todos. También esa respuesta se lee en la fuente. Una observación de este sitio, que el relato no hace: a quien conozca el Evangelio, esa respuesta le traerá a la memoria Jn 20, 29.569
El calor apretaba y la gente no los dejaba en paz con sus preguntas; pese a todo, escribe Rupčić, los muchachos lo vivieron como quien está en el cielo.59
Lunes 29 de junio: médicos en Mostar
El lunes llevaron a los muchachos a Mostar para un reconocimiento médico, y de allí salieron declarados sanos. El relato no dice quién los llevó. Conserva, en cambio, el comentario de quien dirigía el servicio —el médico jefe, según la Breve historia en español; la médica principal, según la página actual de la parroquia—: que los locos no eran los niños, sino quien los había llevado hasta allí.569
Ese día, dice el relato, hubo en la colina más gente que nunca. Rupčić cuenta entonces el episodio de una doctora que acompañaba a los videntes y los observaba durante la presunta aparición: agnóstica, según la Breve historia en español; incrédula, según la página actual de la parroquia. Siempre según el relato, la doctora quiso tocar a la Virgen, los muchachos le guiaron la mano hacia donde decían verla, y ella sintió un estremecimiento y admitió que allí pasaba algo extraño. Estas fuentes no dan su nombre ni traen un testimonio de la propia doctora: es Rupčić quien lo cuenta.569
En el mismo día sitúa Rupčić la curación de un niño al que la Breve historia en español llama Daniel Setka y la página actual de la parroquia, Danijel Šetka. Sus padres lo habían llevado a Medjugorje para pedir que sanara, y el relato dice que sanó de repente; lo une a unas palabras que atribuye a la Virgen y que, como las demás, se leen en la fuente. Rupčić lo llama milagro. Aquí se cuenta como una curación atribuida, no como un milagro reconocido por la Iglesia: el relato no dice de qué estaba enfermo el niño ni aporta documentación médica, y la Nota de 2024 no declara sobrenatural el fenómeno (n. 38).1569
En su visión general de los mensajes, Rupčić vuelve sobre estos días al tratar de la fe (el cuarto, el quinto y el sexto), de la oración (desde el quinto) y del ayuno (el sexto). De cómo leer los mensajes se ocupa el capítulo 6.10
Martes 30 de junio: el paseo en coche
El martes aparecieron dos muchachas con una invitación: llevar a los videntes a dar una vuelta en coche. Según Rupčić, era un pretexto; lo que buscaban era tenerlos lejos de allí hasta que hubiera pasado la hora en que decían ver a la Virgen. El relato no dice quiénes eran.59
No les salió bien. Ya lejos del Podbrdo, a la hora de siempre, algo por dentro —así lo cuenta el relato— movió a los muchachos a pedir que los dejaran bajar. Apenas bajaron y se pusieron a rezar, cuentan, vieron venir a la Virgen desde el lado de la colina, y ella rezó siete padrenuestros; con ellos, precisa la página actual de la parroquia. La colina quedaba a un kilómetro, según la Breve historia en español; a varios, según la página actual de la parroquia.569
Aquel martes, pues, el relato sitúa la presunta aparición lejos del Podbrdo. El intento de las dos jóvenes, concluye Rupčić, fracasó.569
Lo que vino enseguida
No tardó en intervenir la policía —ninguna de estas fuentes da el día—: cerró el paso al Podbrdo, primero a los videntes y después a la gente. Ellos contaron que siguieron viendo a la Virgen donde podían: a escondidas, en sus casas, en el campo. Mientras tanto, el párroco abrió la iglesia a los peregrinos, para rezar el rosario y celebrar la Eucaristía.569
La Guía del Santuario añade que el acoso empezó desde el primer momento —contra los videntes y sus familias, los parroquianos, los sacerdotes y hasta los peregrinos— y que a los videntes los llevaron ante la policía y a exámenes psiquiátricos, de los que salieron siempre con buena salud. Esa historia sigue en el capítulo 4.7
Cómo miró la Iglesia esos días
Años después, la comisión internacional que creó Benedicto XVI y presidió el cardenal Camillo Ruini estudió aparte las siete primeras presuntas apariciones, del 24 de junio al 3 de julio de 1981. Según expuso el cardenal Víctor Manuel Fernández al presentar la Nota de 2024 —en una intervención en italiano que él mismo advirtió que no era un documento oficial—, la comisión consideró que los muchachos estaban psíquicamente sanos y que nadie había influido en ellos, y votó sobre esas siete: 13 votos por el carácter sobrenatural (constat de supernaturalitate), 1 en contra y 1 por no decidir todavía (nondum decernendum).234
El papa Francisco había dicho en 2017 que, sobre las primeras apariciones, el informe «más o menos dice que se ha de continuar investigando». Aquí se dan los dos datos, cada uno con su fuente, sin armonizarlos.2
Ni el voto de una comisión ni una respuesta a los periodistas son la decisión de la Iglesia. Esa decisión llegó con la Nota «La Reina de la Paz», cuyo nihil obstat no declara sobrenatural el fenómeno ni obliga a nadie a creer en él (n. 38). El trabajo de la comisión se cuenta en el capítulo 8.1