Junio de 1991, diez años después
En su sesión del 9 al 11 de abril de 1991, en Zadar, los obispos de Yugoslavia aprobaron su declaración sobre Medjugorje, fechada el día 10 (capítulo 8), en la que anunciaban directrices litúrgicas y pastorales. Dos meses después, el 16 de junio, formaron en Mostar una comisión para la vida pastoral de la parroquia. La presidía Franjo Komarica, obispo de Banja Luka, con Vinko Puljić, arzobispo de Sarajevo; Slobodan Štambuk, obispo de Hvar, y Pavao Žanić, obispo de Mostar-Duvno. Al día siguiente, los cuatro celebraron en Medjugorje la Misa de la tarde con los peregrinos: presidió Žanić y predicó Puljić.67
La comisión acordó volver a reunirse el 26 de junio. Pero ese día, cuenta el archivo de la parroquia, empezó la guerra en Eslovenia, y con Yugoslavia se deshizo también la conferencia de sus obispos. La página actual de la parroquia fecha el comienzo un día antes, el 25, y subraya que entonces se cumplía el décimo aniversario de las presuntas apariciones; aquí solo se anota la coincidencia de fechas.68
La parroquia en guerra
El marco general, según el resumen del tribunal de las Naciones Unidas para la antigua Yugoslavia: Eslovenia y Croacia declararon su independencia el 25 de junio de 1991; la guerra duró en Croacia hasta 1995 y, en Bosnia y Herzegovina, de abril de 1992 a noviembre de 1995, cuando se rubricó en Dayton un acuerdo de paz. La página de la parroquia menciona además la guerra entre croatas y musulmanes de Bosnia y Herzegovina, que fecha en 1993.818
En Medjugorje, la guerra cambió lo más cotidiano. En 1992 la Misa volvió a celebrarse en el sótano de la casa parroquial, como cuando la antigua iglesia estaba en obras. El programa de oración de la tarde se interrumpió. Al comienzo de la guerra en Bosnia y Herzegovina, los frailes de más edad se refugiaron en Tučepi; fra Slavko Barbarić se quedó en Medjugorje, con el visto bueno verbal del provincial de entonces, fra Drago Tolj. Y la oficina de información para los peregrinos, abierta en 1991, tuvo que cerrar.910111214
Los peregrinos que no dejaron de ir
La parroquia lleva la cuenta de las comuniones que reparte y de los sacerdotes que concelebran, y esas cifras sirven de termómetro. En 1990 había anotado 1.373.850 comuniones y 34.147 concelebrantes. En junio de 1991 repartió 117.000 comuniones; en julio, 27.000. El año se cerró con 550.300, y 1992, con 232.600 comuniones y 4.475 concelebrantes: cerca de una sexta parte de las comuniones de dos años antes.13
Después vino la subida, lenta: 369.300 comuniones en 1993, 579.420 en 1994 y 588.500 en 1995. El millón no se recuperó hasta 1997, con 1.021.000.13
Detrás de los números hay personas. La parroquia recuerda que los peregrinos siguieron llegando incluso en lo más duro de los combates, y que muchos traían ayuda. La guerra, dice el Centro de Información «Mir», redujo su número, pero no el deseo de saber qué pasaba en Medjugorje.815
La Marcha de la Paz
En 1992, cuando —según la parroquia— los peregrinos ya no se atrevían a ir a Medjugorje, amigos de Medjugorje de varias ciudades de Europa decidieron ir de todos modos. Cruzaron el Adriático en barco, de Ancona a Split, con Misa y adoración a bordo, y desde Humac siguieron a pie, rezando, hasta Medjugorje, para el aniversario del 25 de junio; los acompañaba espiritualmente Mons. Pavel Hnilica. Así lo contó la parroquia en 2008; añade que aquella marcha fue espontánea y que, después de ella, el programa de la tarde se reanudó.1417
Desde entonces se repite cada año, por tradición el 24 de junio. La de 2008, la decimoséptima, salió hacia las seis de la mañana del convento franciscano de Humac y llegó ante la iglesia parroquial de Medjugorje después de catorce kilómetros de camino y oración. En el calendario de 2026 figura también el 24 de junio, víspera del aniversario del día 25; las fechas de cada año están en Peregrinar.1417
Lo que nació entonces
Varias obras que hoy forman parte de Medjugorje son de aquellos años. En 1991 se construyó la capilla de adoración, y sor Elvira Petrozzi, fundadora de la comunidad Cenacolo, que socorre a drogodependientes, abrió el «Campo de la Vida», una casa para varones. Por los daños que causó la guerra, fra Slavko fundó la Aldea de la Madre, que acoge y educa a niños abandonados o desamparados: existe desde 1993 y, de forma oficial, desde el 8 de septiembre de 1996.910
También el Centro de Información «Mir» Medjugorje empezó a trabajar entonces: en noviembre de 1993 comenzó a ordenar el archivo y la biblioteca, y en noviembre de 1994 editó el número piloto de su boletín de prensa. Es el Centro cuyo crédito llevan los textos de los mensajes en este sitio (Sobre el archivo).15
La Nota de 2024 cuenta entre los frutos de Medjugorje las obras de caridad, entre ellas las que atienden a huérfanos y a personas con adicciones (n. 5), sin nombrar ninguna.1
1995: volver a abrir
En agosto de 1995, cuando volvían a llegar más peregrinos, la oficina de información abrió de nuevo.915
Un mes antes, según la cronología que Mons. Armando Matteo expuso al presentar la Nota, se había anunciado una visita de Juan Pablo II a Medjugorje, unida a un viaje apostólico a Sarajevo. Mons. Ratko Perić, obispo de Mostar-Duvno desde 1993, pidió a la Congregación para la Doctrina de la Fe que no se hiciera, y no tuvo lugar. El dato pide una precisión: en la lista de viajes del Papa de 1995 no figura ninguno a Bosnia y Herzegovina. El 8 de septiembre de 1994, Juan Pablo II celebró la Misa en Castel Gandolfo, en conexión de radio y televisión con Sarajevo, y leyó la homilía que había escrito para la Misa que iba a presidir allí; su viaje apostólico a Sarajevo fue el 12 y 13 de abril de 1997, terminada ya la guerra. El discernimiento de los obispos se cuenta en el capítulo 8.2345618
Los mensajes del día 25 de esos años, que los videntes atribuyen a la Virgen, no se resumen aquí: están íntegros, con su fecha y su fuente, en Mensajes. La Nota de 2024 recuerda el contexto de Bosnia y Herzegovina, marcado por «una terrible guerra con fuertes componentes religiosos» (n. 7), y pide que a Medjugorje se vaya a encontrarse con María y con Cristo, no con los videntes (n. 41). La parroquia de hoy se describe en el capítulo 10.1