Saltar al contenido

Hoy:

Sitio independiente · Sin relación oficial con el Santuario de Medjugorje

Virgen de MedjugorjeReina de la Paz

El cuento

La Señora del monte

Un cuento con dibujos sobre lo que contaron seis muchachos de un pueblo entre montes.

Dibujo: un pueblo entre dos montes; a la izquierda, un monte verde con una cruz blanca en la cima; a la derecha, un monte de tierra rojiza con un camino de piedras; en el valle, una iglesia de dos torres entre casitas y viñedos.

Página 1 de 10

Un pueblo entre montes

Lejos, muy lejos, en un país que hoy se llama Bosnia y Herzegovina, hay un pueblo que se llama Medjugorje. Su nombre quiere decir «entre dos montes».

La gente del pueblo cultivaba tabaco y uvas, hacía vino y cuidaba su huerta. En lo alto de uno de los montes había puesto una cruz grande.

En medio del valle está su iglesia. Es de Santiago, el patrono de los peregrinos: los que viajan para rezar.

¿Ves los dos montes? ¿Cuál tiene la cruz?

Dibujo: unos muchachos al pie del monte miran sorprendidos hacia arriba; lejos, en la ladera, una Señora con un niño en brazos, en una luz suave.

Página 2 de 10

Una tarde en el monte

Era el 24 de junio de 1981, un miércoles. A eso de las seis de la tarde, unos muchachos andaban cerca del otro monte.

Contaron que, en la ladera, vieron a una Señora con un niño en brazos que les hacía señas para que subieran. ¡Les dio tanto susto que no se atrevieron!

Dibujo: los seis videntes de pie, juntos, al pie del monte: cuatro muchachas, un muchacho y Jakov, el más chico; arriba, en el monte, un destello de luz.

Página 3 de 10

Ahora eran seis

Al día siguiente, a la misma hora, volvieron cuatro de ellos: Ivanka, Mirjana, Vicka e Ivan. Y esta vez llegaron también Marija y Jakov.

Jakov era el más chiquito: ¡tenía diez años! Los otros cinco tenían quince o dieciséis.

Desde ese día fueron seis. Son los videntes de Medjugorje: los que contaron que la veían.

Y tú, ¿cuántos años tienes?

Dibujo: en la ladera del monte, la Virgen en su luz, sobre una nube, y más abajo los seis muchachos de rodillas, con las manos juntas, mirándola.

Página 4 de 10

Arriba, con ella

Contaron que vieron una luz y que la Señora, ya sin el niño y con cara alegre, les hizo señas otra vez. ¡Y ahora sí subieron!

Arriba se arrodillaron y rezaron un Padre Nuestro, un Ave María y un Gloria.

¿Tú te sabes esas tres oraciones?

Rézalas aquí

Dibujo: Vicka, de pie, rocía agua bendita hacia la Virgen, que sonríe en su luz; detrás de Vicka, los otros cinco de rodillas.

Página 5 de 10

El agua bendita

Al tercer día, el viernes, subieron otra vez, y ya iba gente detrás de ellos.

Para estar seguros, un señor que iba con ellos llevó agua bendita. Vicka la roció hacia la Señora y le pidió que se quedara si era la Virgen y que se fuera si no lo era.

Contaron que la Señora sonrió… ¡y se quedó!

Dibujo: casi de noche, Marija de rodillas junto al camino de piedras; delante de ella, la Virgen en su luz con una cruz detrás y una paloma blanca.

Página 6 de 10

La Reina de la Paz

Al bajar del monte, Marija contó que la vio otra vez, ella sola, con una cruz detrás. De ese momento viene lo que en Medjugorje llaman el primer llamado a la paz.

A la Virgen de Medjugorje la llaman la Reina de la Paz. Hoy, junto al camino del monte, una cruz grande de madera recuerda lo que contó Marija.

Dibujo: al caer la noche, gente del pueblo sube en fila por el camino de piedras del monte con velas y rosarios; abajo, la iglesia con las ventanas encendidas.

Página 7 de 10

Todo el pueblo reza

Cada vez llegaba más gente. Primero rezaban en el monte; después, cada tarde, en la iglesia: el Rosario y la Misa.

Así, poquito a poco, Medjugorje se volvió un pueblo que reza.

Dibujo: la iglesia de Santiago de Medjugorje con sus dos torres, guirnaldas de banderitas de colores, palomas, un candelero con velas encendidas y la estatua blanca de la Reina de la Paz.

Página 8 de 10

Hoy

Hoy llegan a Medjugorje peregrinos de todo el mundo, de muchos países y con muchos idiomas. Vienen a rezar, a ir a Misa y a confesarse.

Por eso hay quien le dice a Medjugorje «el confesionario del mundo».

Dibujo: la Basílica de San Pedro en Roma, con su cúpula y su columnata, y delante un libro abierto con una cinta y un sello.

Página 9 de 10

Lo que dice la Iglesia

La Iglesia es prudente: antes de decir algo, escucha y estudia con calma. A Medjugorje lo estudió muchos años.

En 2024, con la aprobación del papa Francisco, dijo que lo que se vive en Medjugorje hace mucho bien: la gente reza, se confiesa y vuelve a Dios. Y dijo que se puede ir allá a rezar, para encontrarse con la Virgen y con Jesús.

No dijo que las apariciones estén comprobadas: eso es lo que cuentan los videntes, y nadie está obligado a creerlo.

Dibujo: de noche, una familia en su casa reza el rosario alrededor de una mesita con una vela encendida y cinco piedras; en una repisa, una estatuita blanca de la Reina de la Paz.

Página 10 de 10

Y tú, ¿qué puedes hacer?

No hace falta viajar tan lejos para hacer lo que se hace en Medjugorje. Donde vives puedes rezar, ir a Misa los domingos, leer la Biblia, dejar algo que te gusta (eso es ayunar) y, cuando ya puedas, confesarte.

A esas cinco cosas, en Medjugorje les dicen las cinco piedras, como las que llevaba el pastorcito David cuando venció al gigante Goliat. ¡Escoge una y empieza hoy!

Las cinco piedras

De dónde sale este cuento

Todo lo que dice este cuento sale de los capítulos de Historia de este sitio y de la página Las cinco piedras, que dan sus fuentes. Lo que vivieron los videntes se cuenta como ellos lo contaron: la Iglesia no ha declarado sobrenaturales las apariciones.